Por qué la mayoría de cuadros de mando para dirección acaban sin usarse
El patrón se repite: alguien del equipo (o un consultor externo) monta un panel con todas las métricas posibles. Ventas, márgenes, costes, horas, clientes, pipeline, morosidad, satisfacción, productividad. El resultado es impresionante visualmente pero inútil en la práctica.
Dirección lo abre un par de veces, no encuentra rápidamente lo que busca, y vuelve a pedir los datos por email o por teléfono como siempre. El panel queda ahí, actualizándose en vacío.
La razón de fondo es que el panel se diseñó partiendo de los datos disponibles, no de las decisiones que dirección necesita tomar. Y cuando la pregunta del CEO es "¿cómo estamos este mes?" y la respuesta requiere abrir tres pestañas y cruzar mentalmente cuatro gráficos, el panel no está cumpliendo su función.
Un buen cuadro de mando para dirección empieza por la pregunta, no por el dato. Primero se define qué necesita saber el CEO cada semana para dirigir el negocio. Después se busca de dónde sale cada número. Y solo entonces se diseña el panel.
