Qué suele fallar cuando Excel es tu sistema de informes
Excel funciona bien para análisis puntuales, modelos concretos y entornos donde pocas personas tocan el dato. El problema empieza cuando se convierte en el sistema central de informes de la empresa.
Las señales son conocidas: el informe mensual tarda días en prepararse porque hay que consolidar datos de sitios distintos. Las fórmulas se rompen cuando alguien cambia una celda. Solo una persona entiende la estructura del archivo. Y cada vez que dirección pide un número, la respuesta es «dame un par de días».
No es un problema de falta de datos. Es que esos datos están repartidos entre ERP, contabilidad, bancos, hojas de horas y hojas de proyecto, y no hay nada que los conecte de forma automática. Cada informe se construye desde cero, con trabajo manual que consume horas de personas que deberían estar haciendo otra cosa.
Cuando eso se repite semana tras semana, el coste real no es el tiempo del informe: es la visibilidad que dirección no tiene hasta que alguien lo termina.
